El arte de cuidar lo que amas
En AULINE, cada pieza nace de un proceso artesanal utilizando materiales nobles de la más alta calidad. La Plata de Ley 925 y las Perlas Naturales son elementos vivos que reaccionan a su entorno. Esta guía te ayudará a comprender tus joyas y a mantener su belleza generación tras generación.
La Plata de Ley 925: Un metal con memoria
La plata es un metal precioso que, por su naturaleza, tiende a oxidarse (oscurecerse) al reaccionar con el azufre presente en el aire o por el pH de la piel. Esto no es un defecto de fabricación, sino una prueba de su pureza.
- Uso continuado: Curiosamente, cuanto más uses tu joya de plata, menos se oscurecerá, ya que el propio roce con la piel y la ropa ayuda a mantenerla limpia.
- Limpieza Superficial: Tras cada uso, pasa un paño de algodón seco para eliminar aceites corporales o restos de sudor.
- Preservación del brillo original: Si la pieza se oscurece, utiliza una gamuza impregnada específica para plata. Frota siempre en la misma dirección (evita círculos) para no dejar marcas.
- Limpieza Profunda: Solo si es necesario, sumerge la pieza en agua templada con jabón neutro durante 5-10 minutos. Usa un cepillo de dientes de cerdas extra suaves para los detalles.
- Importante: Seca la pieza con un secador de pelo en aire frío o un paño de algodón hasta que no quede rastro de humedad antes de guardarla.
Perlas Naturales: El tesoro orgánico
Las perlas de agua dulce de AULINE son gemas orgánicas creadas por seres vivos. Son porosas y delicadas, por lo que requieren un mimo especial.
- La Regla de Oro: El perfume y la laca son los peores enemigos del nácar; pueden restarle brillo de forma permanente.
- Hidratación natural: Las perlas necesitan la humedad de tu piel para no «morir» o agrietarse. Si las dejas guardadas años en un lugar muy seco, perderán su oriente (se vuelve opaca y sin vida).
- Limpieza: Nunca uses productos químicos, bicarbonato o vinagre. Límpialas solo con un paño suave ligeramente humedecido en agua destilada si es posible.
Piedras Semipreciosas y Cristales de Preciosa®: Tesoros de luz
Al ser elementos de origen natural o tallados con precisión artesanal, requieren un trato delicado para preservar su energía y su brillo eterno.
- Limpieza
- Piedras Semipreciosas: Las piedras naturales son porosas y sensibles. Para limpiarlas, utiliza únicamente un paño de algodón suave ligeramente humedecido en agua mineral. Evita el uso de productos químicos que puedan penetrar en las microfisuras naturales de la piedra y alterar su color.
- Cristales de Preciosa®: Para mantener el brillo característico del cristal de Bohemia de Preciosa®, elimina las huellas dactilares o el polvo con un paño seco de microfibra. El acabado de estos cristales es de una precisión extraordinaria; tratarlos con suavidad asegura que sus facetas sigan capturando la luz como el primer día
- Factores Externos
- Agentes Químicos: El perfume, las cremas y los aceites corporales son los mayores enemigos del brillo. Aplica siempre tus productos de belleza antes de lucir tus joyas AULINE.
- Exposición Solar: Algunas piedras semipreciosas pueden perder la intensidad de su color si se exponen de forma prolongada a una luz solar intensa. Guarda tus piezas en un lugar fresco y oscuro cuando no las estés
- Almacenamiento individual
- Las piedras y cristales tienen diferentes grados de dureza. Para evitar que unas piezas rayen a otra, conserva cada joya en su bolsa original de AULINE. El contacto entre gemas puede comprometer el pulido de las superficies.
Joyas Personalizadas y Grabados
Los grabados en AULINE son delicados y precisos. Para mantener la legibilidad del mensaje:
- Limpieza de surcos: Con el tiempo, el polvo puede acumularse en el interior del grabado. Limpia suavemente con un cepillo suave y jabón neutro.
Los «Enemigos» de tu Joya
Para garantizar la longevidad de tu colección AULINE, mantén tus piezas alejadas de:
- Piscinas y Spas: El cloro puede alterar el color de la plata y dañar la estructura de las perlas.
- Gimnasios: El sudor puede acelerar la pérdida de brillo de la plata y afectar la porosidad de las perlas. Además, el riesgo de rotura por impacto es mayor.
- Dormir con ellas: Especialmente collares y pendientes de perlas, ya que la presión y el roce con las sábanas pueden debilitar los cierres o rayar las superficies.
¿Cómo debo guardar mis joyas AULINE?
El lugar donde descansan tus piezas es tan importante como el cuidado que les das al llevarlas. Para mantener su brillo intacto, te recomendamos seguir estas pautas de conservación:
- Evita la humedad: El baño es el lugar menos indicado para tus joyas. Busca siempre un lugar seco, fresco y alejado de la luz solar
- Limpieza previa: Antes de guardar tu joya, asegúrate de pasarle un paño suave y seco. Almacenarlas con restos de humedad o aceites corporales puede hacer que pierdan el brillo con el tiempo.
- Espacio individual: Evita que tus piezas se toquen entre sí. El roce entre metales o con piedras más duras puede causar arañazos accidentales. Lo ideal es mantenerlas en su funda original AULINE o en compartimentos separados.
- Cuidado con los materiales: No utilices recipientes de goma o caucho, ya que contienen derivados que oscurecen la plata de forma inmediata.
- Uso vs. Conservación: La Plata de Ley 925 ama ser lucida; el propio roce con la piel ayuda a mantener su brillo. Si vas a guardar una pieza durante un largo periodo, te recomendamos hacerlo en un estuche hermético para minimizar el contacto con el aire.
¿Cuándo es el momento de quitarme mis joyas?
Para que tus piezas AULINE conserven su esencia y brillo a lo largo de los años, es fundamental saber cuándo darles un descanso. Recuerda este pequeño mantra: «Tu joya es lo último que te pones al salir y lo primero que te quitas al llegar».
- En el descanso: Te recomendamos quitarte las joyas antes de ir a dormir. Evitarás enredos accidentales en cadenas y presiones innecesarias que puedan debilitar los cierres o dañar la superficie de las perlas.
- En el agua: El cloro de las piscinas y la sal del mar son agentes muy agresivos para la plata y las gemas orgá
- En la ducha: Los geles, champús y sales de baño pueden dejar residuos que opacan el lustre natural de la plata y las perlas. Quitarte las joyas antes de ducharte es el gesto más sencillo para mantener su luminosidad.
- Durante el ejercicio: El pH del sudor es ácido y puede afectar al brillo de la plata. Además, las actividades físicas exponen a la pieza a golpes o tirones accidentales.